Hoy día 7 de Mayo de 2025 8ª etapa de este Camino del Norte.29,45km.
Hoy nos hemos levantado más tarde porque en teoría solo íbamos a hacer 17km hasta Santillana del Mar, el pueblo de las tres mentiras. No es santa, ni es llana, ni tiene mar. Bueno así la llaman. Bajamos para abajo con todos los bártulos a ponernos las botas y guardar las sandalias. No podemos desayunar. El albergue Piedad desde que ha puesto bar no tiene cocina ni microondas ni nada. Y el bar abre a las 8, para esa hora no hay ningún peregrino. Salimos a la estación que está al lado y esperamos al tren para ir una estación por que si no tenemos que dar mucha vuelta devido no hay puente para pasar el río Pass. A las 7,36 viene el tren y montamos un puñado de peregrinos/as y en unos minutos llegamos a la siguiente parada. Cual es mi sorpresa que solo nos bajamos 4 los otros siguen en el tren. Un valenciano que vino con nosotros todo el camino nos dijo que iban a otro pueblo mas adelante, Requejada, que esta más lejos así se quitan la mitad del camino ya que está a 9 km de Santillana. Buenos nosotros arrancamos a andar hace buen día y todo es carretera. Nos liamos a charlar con el Valenciano esperando a ver si encontramos un bar para desayunar pero nada. Al cabo de unos 8km en un cruce encontramos uno abierto así que cerveza y tortilla de patatas y pimientos. Y charlamos sobre el problema del apagón en España. El valenciano es ingeniero eléctrico y me explica el porqué. Algo que no dirá el gobierno. Seguimos andando y llegando a un punto yo me desvío por una carretera que es un atajo y se hacen menos km. El valenciano se da cuenta y le digo la linea más corta entre dos puntos es la linea recta, así que por ella vamos. A eso de las 12 llegamos a Santillana y Bego y yo vamos a tomar una cerveza para hacer tiempo porque hasta las 13:15 no abren el albergue. Cuando vemos que se acerca la hora nos acercamos a la puerta y dejamos las mochilas en el suelo. Somos los primeros. Bego se queda con las mochilas y yo me voy al súper a comprar algo para comer y cenar, porque los suministros van bajando. El súper está cerca apenas 50 metros. Compro ensaladilla, y una lata de callos además de dos yogures con mermelada y paté. Cuando llego al albergue ya abren así que para adentro los primeros. Le digo al chico que tengo reserva y no la encontraba, sigue buscando y resulta que como se hace por internet la había hecho para el 7 de junio. Bueno, el hombre la cambia y nos acompaña a la habitación. El albergue es un antiguo convento y las celdas de las monjas son habitaciones con sus literas bien preparadas. Con luces encima de la cama para leer y un banco para sentarse. Nos quitamos la ropa para la ducha y echarla a lavar que no hemos lavado otros días porque no había donde tenderla por la lluvia. Me voy para la ducha me lavo y sorpresa. Me he olvidado la toalla. Me pongo el pantalón corto con el cuerpo mojado voy a la habitación cojo la toalla y vuelvo a la ducha a secarme y afeitarme. Cuando llego a la habitación Bego ya está haciendo el acopio de ropa y la baja a la lavadora. Cuando sube me dice que son 45 minutos y 5€, en otros sitios son 3,50. Total, que nos bajamos con los bártulos de la comida al jardín. Hace sol y se está bien comiendo en el . Según comemos va a recoger la ropa y la tiende en el mismo jardín. Terminamos de comer y a echar la siesta. A eso de las 5 me despierto y le digo para salir a dar una vuelta y de paso comprar pan que queda poco. Pero antes baja a ver cómo está la ropa y ya está seca, así que la sube y nos vamos. Vamos a la colegiata a sellar y a ver si como somos peregrinos nos dejan entrar. Na e na, no nos dejan sin pagar, así que salimos y damos una vuelta por el pueblo buscando una panadería. Encontramos una que ya estuvimos cuando pasamos unos días en el Parador de Santillana. Bego no se acordaba así que la lleve hasta el parador que estaba en obras y ni por esas, no sé acordaba. Vamos a la panadería y compramos el pan, pero viendo todo ese dulce le pregunto a la señora si tiene algo de cabello de ángel. Me enseña un pastel y le digo un café descafeinado y un pastel de esos para mojar. Bego se tomó una infusión y un relámpago de chocolate. Ya todo contentos con el pastel nos liamos a dar vueltas para encontrar un Santander y nada Bego le preguntaba a unos y nada, le pregunta a otros y nada. Le digo no preguntes más, le digo Google, donde hay un santander. Y al momento la flecha y los puntitos estábamos a 30 metros. Bueno saca dinero y nos venimos al albergue a tomar el sol con una cerveza que teníamos en la nevera de la cocina. Hacemos tiempo charlando con unos peregrinos con 86 años haciendo el camino, aunque hacen trozos en bus. Seguido cena y Bego se va para arriba y yo me quedo en el jardín con un Roibos que he traído de casa, escribiendo está chapa que no sé si le interesa a nadie. Pero con no leerlo es suficiente. A mi me servirá para contarle las batallitas a alguien algún día y de recordatorio Mañana Comillas y el Capricho de Gaudí y vamos a un albergue original, aunque está un poco desviado del camino se llama: La Magia del Camino. Veremos que tal es. Buenas noches y dulces sueños. Me voy para arriba que ya refresca y los mosquitos me comen. Canción: Peregrino y su Camino
Galería Fotográfica de la Etapa. Espero que os gusten las fotos son todas de móvil.

