Día 3 de mayo sabdo 4ª etapa de este camino del norte 2025 19,91km.
Ha sido puente y Noja estará llena de veraneantes pero hice reserva en un hostel La Casona de Noja.
Nos levantamos como todos dos los días antes de que vibre el móvil a las 6 de la mañana y en silencio bajamos al salón cocina a desayunar y preparar la mochila y guardar saco para salir.
Desayunamos café soluble capuchino, yo con galletas y Bego pan con jamón y aceite.
Tras el desayuno nos despedimos de los peregrinos que ya están bajando y salimos al camino siguiendo las flechas amarillas. Vamos mirando la cantidad de casas señoriales que hay grandes con terreno y no sin un poco de envidia sana. Andando viendo las casonas llegamos a un cruce y miro el mapa el mapa, resulta que Gronze nos manda por la carretera que es más corto y podíamos haber salido directo quitándonos al menos un km pero ya no hay remedio, así que
giramos a la izquierda y seguimos por la carretera en vez de seguir las flechas. Bego está dolorida y no quiere hacer kms de más.
Vamos andando por la carretera y al de unos km llegamos a Laredo. Hago unas fotos desde arriba y bajamos a buscar el paseo marítimo para ir al bote que nos lleve a Santoña.
Una vez abajo en la plaza del ayuntamiento nos tomamos un café con leche y comenzamos la marcha por el paseo Marítimo hasta llegar a la playa del Puntal de Laredo.
Al de unos minutos llega el bote y lo cogemos hasta Santoña, ya de paso hago un par de fotos.
Ya en Santoña atravesamos el pueblo y salimos dirección a la cárcel del Hueso y desembocamos en la playa Berria.
Nada más llegar a la playa a mitad de camino paramos a tomar una cerveza y un pintxo de tortilla en un bar que ya había parado yo en otro camino, en el 2021. Ya era la hora del amaiquetako.
Seguido toda la playa adelante hasta llegar al monte Buciero que divide la playa Berria de la de Hergueras-mar.
Comenzamos a subir por el sinuoso camino de arena lleno de argomas y piedras. Bego va refunfuñando todo el camino. Está cansada y dolorida, y esa subida la mata, así que llevamos una caravana de senderistas por detrás pero sigue subiendo y quejándose de la subida.
Al de un rato dejamos pasar a todos los senderistas y continuamos hasta arriba.
Una vez en la cumbre las vistas son increíbles. Las marismas de Santoña y Laredo, la playa Berria entera y el Dueso. Por la otra parte la playa Hergueras mar y la de Trengandin y al fondo Noja.
Nos hacemos unos selfies y comenzamos la bajada amenizada con el regañadientes de Bego por lo mala que era de piedras, barro y zarzas variadas.
Una vez abajo comenzamos a andar por la playa hasta casi llegar a Noja. Salimos de la playa y por la carretera tras hacer unas fotos a un puente de piedra nos dirigimos a La Casona es donde tenemos la reserva.
Llegamos vamos a recepción y nos dicen que hasta las 3 no se admiten huéspedes, y que haciendo un esfuerzo podría ser a las 2:30. una faena que nos pasa en algunos sitios. Llegas con ganas de ducha y comer relajado pero nada.
Total que nos quedamos a comer en el bar de abajo. 20€ el menú. Media docena de mejillones semi-bravos, -con lo baratos que son se podían haber estirado algo mas- con poquísimo tomate, un rodaballo de ración y un flan. Bego alubias con almejas ración justita y otro rodaballo, con flan, más un café 41,80€ pero todo servido con bastante lentitud, así que aburridos de esperar, a poco mas empalmamos con la cena.
Terminamos de comer y subimos a la habitación. Nos registramos 65€, por ser puente sino sería más barato y mientras Bego va a la ducha, me quedo hablando con el de recepción sobre el problema de que no hay un albergue en Noja y lo que supone que pocos peregrinos paren en el pueblo y se van de Laredo a Güemes, sin dejar gasto ninguno.
Luego ducha y siesta que nos vino de perillas.
Después de la siesta paseo hasta la playa a meter los pies en el agua y andar por ella para relajarlos.
Como era pronto todavía, salimos del agua y nos vamos andando los dos km que hay hasta la playa de Ris. Bego no quería, pero al final fuimos. Un helado unas fotos y de vuelta a la plaza del hotel.
Según llegamos una terraza y una 1906 mientras miramos la carta para la cena.
Esperamos tranquilos hasta las 8:30 y pedimos, Bego un Sándwich especial y yo una hamburguesa con queso huevo y bacón. Estaba muy buena y me la comí con ganas. Ya saciados y sin hambre al hotel a descansar.
Cura de pies, que yo contra todo pronóstico tengo una ampolla y Bego dos.
Según termino las curas ha realizar está crónica para que no se me olvide nada. No sé si alguien leerá esto algún día, pero de recuerdo del camino queda junto con las fotos.
Son las 10 de la noche 20km recorridos por la mañana y 4 por la tarde con 71 años y 100kg de peso, más la mochila y riñonera, dan mucho cansancio. Así que a dormir mañana a Güemes un albergue muy querido al que solemos ir de hospitaleros, unos 17km creo.
Dulces sueños agurrrr.











































































































